(ABN) A través de un estudio basado en los principios del derecho tributario, se establecerá el impuesto que deberá cancelar aquel que desee expender un vehículo con menos de dos años de uso, con lo cual quedará reformado el artículo 7 del proyecto de Ley que regula la compra y venta de vehículos nuevos y usados, nacionales o importados.
Así lo informó la diputada Iroshima Bravo, presidenta de la subcomisión de tributos de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, quien detalló que el objetivo es crear un impuesto “justo”, que permita desestimular la especulación en el mercado secundario en beneficio del colectivo.
“Vamos a hacer un estudio minucioso para acordar un impuesto adecuado y evaluar las circunstancias vinculadas a la aplicación del mismo. El hecho de que ya exista un proyecto no significa que es el definitivo”, resaltó.
Explicó que el referido artículo establece que “toda persona natural o jurídica que compre y venda un vehículo con hasta dos años de uso, deberán cancelar el Tesoro Nacional un impuesto equivalente a tres veces del precio sugerido del vehículo automotor para el momento de su adquisición como nuevo”.
No obstante, Bravo detalló que “éste es un proyecto de Ley, es apenas una iniciativa que está naciendo. Nosotros vamos a llamar a todos los sectores para obtener propuestas y hacer una norma que tenga efectividad, que favorezca al pueblo y no aventaje a grandes capitales”.
En este sentido, la parlamentaria acotó que todos los proyectos de leyes deben cumplir un ciclo en el debate de la Asamblea Nacional, es decir, deben ser sometidos a primera discusión, a debate y a segunda discusión, para su posterior promulgación.
En el caso específico de la norma que regulará la comercialización de vehículos, la diputada indicó que es necesaria la inclusión del mencionado impuesto, como una garantía que establecerá el Estado venezolano ante el subsidio otorgado -a través de la autorización de divisas- tal y como ocurría con las condiciones fijadas para el Plan Venezuela Móvil y la Ley de Política Habitacional.
Asimismo, sostuvo que resulta “absurdo” que un vehículo usado genere altas ganancias en cortos períodos de tiempo, ya que éstos se devalúan y no deben tener precios por encima de su costo original, al tiempo que destacó que esta situación evidencia las distorsiones existentes en el mercado automotriz criollo.
“Se trata de ir contra aquellos que han hecho de la compra-venta de vehículos usados un negocio, ya que para la mayoría los carros son una necesidad, no deben convertirse en un lujo. Además, los comerciantes del mercado secundario no están jurídicamente legalizados, no pagan impuestos, ni generan empleos”, puntualizó. |